lunes, 19 de enero de 2009

Pequeño Tirillas

Ya, ya sé de lo mordaces de algunos.
Pero, si hubiera titulado esta entrada "pequeño y tirillas" hubiese resultado lo suficientemente lapidaria como para sobrar comentario alguno.
¿Como se mide la grandeza de un ser humano? ¿existe acaso un único baremo para hacerlo?. Yo creo que cualquiera de nosotros manejaría varios. Algunos decenas.
Somos únicos e irrepetibles nos han dicho hasta la saciedad, en ello radica nuestra propia grandeza y la del género al que pertenecemos.
Ser pequeño y tirillas no tiene necesariamente que impedir tus sueños. Cualquiera, si es capaz de poner el empuje necesario y sobreponerse a los obstáculos de la vida llega. Esos son iguales para todos, la magnitud puede ser proporcional al ego, a la vanidad, a la envidia, a la suficiencia... y todos tenemos nuestro pequeño momento de gloria.
El deporte es un camino, no el único, pero nos otorga la capacidad de poner alguno de nuestros sueños en nuestras manos, desde cubrir el largo de una piscina para alguien que aprende a nadar a finalizar un Ironman al deportista más completo. El mismo miedo, sacrificio, capacidad de superación. Un sueño cumplido.
Por eso hija te digo, que no pasa nada por ser pequeño y tirillas.
Tu camino te llevará hasta donde tús pasos deseen.

jueves, 15 de enero de 2009

En mi memoria.

Un año más, se te echa de menos.

14/01/2006 Mi Cerro, Tu Cerro.
Es modesto, es humilde, es lo único que pude o supe hacer sabiendo que era tu cumpleaños. Mi regalo para ti. El que disfrutamos otras veces y hoy mismo, aunque no te viera a mi lado. Partiendo de ese punto tan especial, inicio de aquella aventura maravillosa que nos has regalado llamada SUM.
He disfrutado por los dos de cada recodo, de cada piedra, del olor a jara, de la helada y de las vistas de siete Picos o Maliciosa. Fue allí donde dirigí mi mirada en la cima. Cima en la que tú me esperabas. Porque de repente cruzando la pista un corzo saltó impetuoso y durante unos segundos avanzó delante de mí hasta perderse entre los pinos. No pude evitar pensar que de alguna forma era fiel reflejo de tu espíritu, de tu fuerza y de tu ansia de disfrutar de la naturaleza.
Siempre estarás conmigo.

lunes, 12 de enero de 2009

Entorno privilegiado

Una vez más una mirada positiva, pausada, tranquila. No es agradable sufrir una lesión, ver mermadas tus facultades físicas. Pero siempre hay un enfoque para todo aquello que nos sucede. Este periodo de tiempo pasado me ha otorgado la posibilidad de disfrutar de unos nuevos amigos con los que compartir marchas ciclistas (les debo pronto una), de sufrir en bajadas y gozar del ritmo en las subidas. Contradictorio, pero uno que es cagueta.
El llevar un par de velocidades más lentas en mis trotes me otorgan más capacidad de fijarme en lo que me rodea. No importarme tanto romper el ritmo una, dos, siete veces para fotografiar cualquier cosa. Algo que en otros momentos y con un permanente buen estado de forma no te planteas con la misma asiduidad.
Y he podido comprobar lo privilegiado que soy con el entorno que me rodea.
Esto es lo que pude ver el sábado desde mi terraza, al alcance de mi propia mano:
Esto unos 300 metros después cuando iba caminando ha comprar el pan:


Y hoy por ejemplo, en mis queridas canteras. Uno de mis recorridos favoritos en cualquier época del año. a 20' de carrera:


Todo esto en 50' de ¿ejercicio? sobre una superficie acolchada por la nieve derretida y la que resite en las zonas sombrias.
Pequeños charcos de deshielo, barro, musgo, un tenue Sol... sinceramente, creo que merece la pena ir un poco más despacio para disfrutarlo.

sábado, 10 de enero de 2009

Imágenes




Este fin de semana hubo de nuevo nevada ¡¡ y como disfruto correteando por ella!!.
Os dejo unas fotos en este enlace:
http://picasaweb.google.es/Prisillas/Nevada#slideshow/5289789506764093938
He tenido además la suerte de irme cruzando con amigos como Arturo y Angel (al que inmortalizo en la penúltima). Ppong se me escapó por poco.
También he podido disfrutar de la compañía de mis pequeños con su trineo y seguir jugueteando con la cámara de fotos con la humilde intención de ir haciéndolo un poquito mejor cada día.
Puede que, con el tiempo, cuando mis piernas ya no puedan llevarme tan deprisa en esos paseos a los que nunca pienso renunciar tenga ocasión de tomar todas esas imágenes que ahora pasan tan rápido ante mi retina.
Un mismo paisaje que cambia con cada estación. Distinto cada día por obra de la naturaleza o del propio ser humano.
Afortunadamente nuestros ojos nunca miran igual aunque sea la misma cosa.

jueves, 8 de enero de 2009

En serio con las series

Con el paso de los años he comprobado que este es un tema un tanto delicado en los círculos de corredores populares.
Para unos es la barrera en la cual el atletismo deja su lado romántico, anárquico, saludable y espontaneo para adentrarse en el terreno del pseudoprofesionalismo, la búsqueda de la marca, el afinamiento de las propias posibilidades, la fatiga y, en algunos casos la lesión.
En mi modesta opinión son lícitas ambas formas de vivir este deporte. Es más, probablemente en una convivencia de ambas se dé el mejor de los resultados. El alcanzar unas logros personales que nutran nuestras ganas de continuar en la brecha y, la mesura de no olvidar nuestros humildes orígenes de ex-sedentarios en la gran mayoría de los casos.
En resumidas cuentas, disfrutar en todo momento de lo que hacemos.
Pero, asumido este preámulo he de admitir que no hay posibilidad de mejora sustancial si no es con las dichosa series serias.
Nuestro cuerpo necesita la base del rodaje a ritmo para afrontar esos entrenamientos que aumentan en km y ritmo con el paso del tiempo, pero que inexorablemente alcanzan un estancamiento. Esa base de kms y ritmo es fundamental y lleva unos años alcanzar ese punto en que conocemos perfectamente la respuesta de nuestro cuerpo ante el esfuerzo.
Por otro lado la rutina es también en deporte uno de sus principales enemigos. Provocando en unos casos abandonos por hastío y en otros lesiones por el estrés que provoca un sobreesfuerzo llevado a cabo sin el necesario método. Siempre esperamos más de lo que podemos alcanzar. Hemos de ser capaces de asimilarlo. No es fácil.
Las series, repeticiones, cuestas, fartlek... pueden ser ese instrumento que aderece nuestros entrenos y nos evite caer en la rutina. Si además nos lleva a mejorar nuestra condición ¿porqué negarlos?.
Para afrontarlos siempre partiremos de buen estado de forma. Esta parte del entrenamiento tiene como cometido afinar. Son como los últimos retoques de una pintura. No se puede empezar la casa por el tejado.
Con la madurez deportiva será frecuente que formen parte de muchos de los ciclos de nuestros entrenamientos. Siempre concediendo los necesarios periodos de descanso y recuperación tras la culminación de alguno de nuestros objetivos.
Tener un objetivo siempe es importante. Básico en algunos casos.
Pero amigos, ese creo que es ya otro tema.

martes, 6 de enero de 2009

Condición humana.

Cuando correr deja de ser una sencilla forma saludable de sentirse libre ¿en que se convierte?.
No concibo la intención de ser purista. No pretendo dar o mostrar lecciones de como cada uno vive este deporte.
Relatar como eran las zapatillas, ropa o carreras hace 20 años. El mundo, como en tantas otras cosas ha evolucionado mucho y deprisa.
No deja de ser menos cierto en cambio que la moda del running se ha extendido. Puede parecer mentira que una actividad residual hace dos décadas, cuando correr por las calles camino de cualquier parque atraía miradas de extrañeza hoy día aglutine 30.000 personas por las calles de Madrid. Que se agoten los dorsales en cientos de pruebas semanas antes de su celebración.
Puede que, hoy ser portador de una camiseta marca X de la carrera L sea como en otros casos signo de status, trofeo a cobrar. Somos humanos, vanidosos por naturaleza cuando se alimenta nuestro ego.
Convivimos corredores que consiguen puestos y marcas distinguidas y, aquellos que solamente viven un reto de superación personal. No somos perfectos, no podemos olvidarnos que somos capaces de buscar mil escusas cuando las cosas no nos salen en una carrera, de no competir cuando sabemos que no podremos quedar delante de Zutano, de ocultar nuestros entrenamientos ante "rivales"... siempre hay un lado oscuro. Es humano.
En cualquier caso, lo dificil no es llegar sino mantenerse. No claudicar ante los fracasos, lesiones, cansancio y el inevitable retroceso propiciado por la edad. Los que buscan solamente la gloria puntual quedarán por el camino. Encontrarán otras actividades donde reiniciar el ciclo de retroalimentar su vanidad.
Obviamente no puedo generalizar, somos capaces de lo peor y también de lo mejor. Hacer deporte no tiene porqué necesariamente hacernos mejores que el prójimo.
Se puede optar por olvidarse de vez en cuando de uno mismo, no sentirse ombligo del mundo. Ampliar las miras y compartir esos kilómetros, ilusiones, heladas, experiencias y sudores con nuestros congéneres. El deporte como hábito saludable y humanista.
Es algo que puede, no nos lleve más alto, ni más lejos, ni más rápido. Pero quizá nos haga disfrutar más tiempo.

jueves, 1 de enero de 2009

Calles solitarias


Hoy pude disfrutar de la soledad de las calles como cada 1 de enero.
Una salida especial por lo que tiene de renovación, de solitaria, de contracorriente hacia la mayoría de los demás. Donde uno se siente un poco como un lince, especie en extinción. Contrastre brutal con la manada que semejamos el día anterior por las calles de Madrid por ejemplo.
Restos de confeti, rescoldos de diversión y alegría por los suelos.
Sobre las 10,30, en esa franja horaria en la que los más juergistas retornan a sus casas y temprana para los que han tenido una noche más tranquila.
Contraste de jóvenes de traje y corbata, yo de mallas y zapatillas lo que levanta socarronas sonrisas en ambos al cruzarnos. Un ejemplo de pensamiento común "donde irá este a estas horas".
Acompañaba un día gris que esperemos no sea preludio del año inaugurado.
Son más frecuentes los ciclistas. Claro que ellos no despiden el año a tope de pulsaciones en cualquier San Silvestre.
Hoy tocó una Puerta Verde en solitario (aunque un verde renovado como se aprecia en la foto), una vía pecuaria restaurada y ciudada, ¿durante cuanto tiempo?. Paisajes de encinas y jaras, trenes perezosos también que cruzan dehesas a la altura de Las Zorreras. Valmayor en el horizonte. Es bonito este camino.
Me ha dejado un sabor agridulce. Por un lado era un recorrido que un año atrás podía hacer a una media 25'' Km más rápido que hoy. Por otro y como siempre en positivo, estoy seguro que será el más lento de los próximos cercanos que vendrán.