lunes, 18 de mayo de 2009

Largo y duro camino.

Es lo que tiene preparar una prueba de fondo. En este caso un maratón de montaña. Que todos esos entrenamientos rápidos, vivos, intensos, repletos de cambios y sensaciones se quedan atrás y apenas sirven de base para poder iniciar la preparación de las pruebas de resistencia.
Porque, es fundamental tener en cuenta que los parámetros de medición del reto que nos preparamos para afrontar no se mide en kilómetros. Su verdadera medición se realiza en tiempo, en horas para ser más exactos.Para una prueba como el MAM, más si cabe aún este año con la repesca de los tubos, el terminar en menos de las 6 horas de esfuerzo queda para los participantes más fuertes, 50 o 70 de un grueso de 300. Y, dentro de ese grueso es donde me hayo. De ahí para arriba hasta las 9 horas límite es el desafío al que nos debemos enfrentar.
En este contexto, como digo es en el que afronto los entrenamientos de las próximas 4 semanas. Acumular horas de esfuerzo en la mayor variedad de terrenos posibles, subidas, bajadas, trialeras, pistas, roca, raices, arroyos... y en las condiciones más distintas posibles, frio, calor, lluvia, viento, niebla si el tiempo lo permite. Porque la montaña es impredecible.
Paciencia en cada salida, donde las sensaciones no cuentan tanto porque en un periodo tan largo de tiempo el cuerpo y la mente llegan a pasar de la euforia al desencanto y del miedo a la satisfacción.
Así, en esa filosofía ayer afronte mi primera salida de más de 2 horas (2h14' para 25 km) por mi famoso y bendito Cerro del Telégrafo. Sin el que no hubiera podido salir airoso de Zegama o el Mam.

Sin las mejores condiciones posibles, porque no pude dejar reposar la comida lo suficiente y tras una mañana por Madrid de pie y de un lado para otro entre la piscina M-86 donde pude gozar de un 50x4 estilos de mi hija (3'26'') y, la estación de Atocha donde dejé a mi padre camino de Málaga hasta el próximo puente Ave a finales de Julio, con la inestimable compañía de mi gran amigo Fernando afrontamos el siguiente circuito:

Duro, de los que a mí me gusta, con un par de subidas cortas pero intensas que te dejen las piernas trabajadas antes de atacar la subida más prolongada, ya con unos cuantos kms que minen las fuerzas y, para finalizar, una larga y prolongada bajada que trabaje nuestra capacidad mental de concentración y resistencia. Porque, puede parecer que no, pero en cansancio muchas veces se puede uno sentir mejor en subida que en bajada.
Esta semana quiero entrenar bien, tengo un par de días con posibilidades de entrenar tiempo y quiero aprovecharlos. Espero que mi talón lo soporte.

6 comentarios:

jesus270670 dijo...

Animo y fuerza PRISI..... unas pocas semanas de duros entrenos y a conseguir de nuevo ser "finisher" en el MAM.

No dudo que lo conseguiras.

Desde mi punto de vista, una de las cosas mas bonitas de un Maraton son las palizas que te metes para prepararlo.... y, supongo, que en el MAM esas palizas son mayores (con lo que el disfrute tambien sera mayor).

Disfruta de la aventura PRISILLAS.

fernan130 dijo...

En los descensos, parece mentira pero en las bajadas muchas veces está la clave del éxito o el fracaso. Es ahí donde a una mente poco previsora le pueden pesar las grandes distancias. No se debería pensar que no hacen mella y que no cuentan para el esfuerzo final; mucho más, cuando los kilómetros se van acumulando en las piernas.

Mildolores dijo...

El MAM y tú sois lo mismo. Duros, tenaces y de extremada resistencia.
Es difícil que te salga mal.
¡A por ello!

Luigi dijo...

Me asombra el temor y reverencia con la que hablas de una prueba de la cual tú eres gato viejo. De hecho -y este es un secreto inconfesable-, me falta dar un pequeño paso para compartir tal hazaña este año. Deseo que así sea.

BioBea dijo...

Tus post motivan para entrenar y para marcarse un objetivo y ver como poco a poco se trabaja para conseguirlo. Ánimo y cuida muchísimo ese talón.

Prisillas dijo...

Jesús, gracias por tus ánimos. Ahora cuidaté bien y recupera ese piè para que podamos dar algún paseo por el monte este verano.
Fernando, ni te digo lo que sufro yo en este nuevo MAM que te hace bajar desde Navacerrada a Cercedilla por sendas repletas de raices, piedras, escalones en los últimos kms.
Mildo, que no es que sea duro, es que soy pesao e insistente y como además no intento cosas nuevas no queda más que repetir.
Luigi, pues sería una gran noticia y una alegría que te animaras a participar. Ya me dirás si nos vemos por Cercedilla el 20 cogiendo los dorsales.
Bea, a ver si tenemos ocasión de hacer algún entreno juntos antes del 21. La motivación es muy importante en cualquier disciplina deportiva. Para alcanzar los objetivos que deseamos y para administrar las dificultades que nos encontramos en el camino.