lunes, 23 de marzo de 2009

Efecto Nadal.

Lo de este chico es impresionante.
Todos hemos tenido la suerte de presenciar partidos suyos plenos de agresividad o desgaste, de ataques despiadados y de defensa numantina. Es un grande tallado de la madera de los campeones y deportista de convicción, respetuoso y humilde.
Ayer tuve la ocasión de poder ver su partido en Indians Wells y me dejó impresionado.
No fué el del mejor tenis, ni el de los mejores golpes o más vistosos, pero es digno de analizar.
Más allá de su fuerza física, de sus dotes atléticas está su fuerza mental. Más poderosa todavía que la muscular.
En todo momento mantuvo el control de la situación, desde el momento de pisar la pista para calentar tenía claro como debía jugar a su contrario.
Ante una situación climatológicamente adversa como fue el viento supo adaptarse y sobreponerse.
Donde su rival se desquiciaba ante los botes extraños provocados por el viento, ante la imposibilidad de desarrollar su juego Nadal mantuvo en todo momento la calma y la concentración aceptando con tranquilidad los errores propios de las circunstancias pero sabiendo esperar su momento durante cada intercambio de golpes. Alternando los defensivos y de preparación con los definitivos ganadores.
Ni las protestas de su contrario al árbitro o las interrupciones le afectan. Él sin aspavientos, ni gestos gratuitos ... jugar y ganar, sólo eso hasta que la última bola le otorga el punto definitivo y entonces la sonrisa y el ritual de la celebración.
Felicidades campeón.
En nuestro mundo del corredor la fuerza mental normalmente se asocia a las largas distancias donde hay que tener el aguante para sobreponerse a las situaciones de crisis que por distintos motivos nos han de surgir, pero, realmente la fuerza mental es importante en cada momento.
Para determinar un objetivo real que podamos afrontar, para planificar unos entrenamientos compensados, para abordar una carrera a un ritmo adecuado que no nos desfonde de inicio, infinidad de situaciones donde somos mas emocionales que racionales y nos dejamos llevar por el entusiasmo del momento.
Entre otros está el conocido como "efecto foro" que no es otro que el de subirse al carro de los métodos, calendarios y desafíos de otros atletas y no de nosotros mismos.

3 comentarios:

Mildolores dijo...

Deportista ejemplar lo mires como lo mires.
Parece mentira la edad que tiene y la firmeza, seriedad, entrega y saber estar que exhibe, por citar algunas virtudes.

Defectos, no se me ocurren.

fernan130 dijo...

Poder mental. Tan simple como hacer lo que el cuerpo nos pide y no lo que la mente pretende. Algo muy distinto es ponerlo en práctica y más cuando las pulsaciones suben y debes decidir con la sangre circulando a gran velocidad. Hay que leer cada situación tal y como es; no como queremos que sea. En eso Nadal es un verdadero artista. Hasta cuando pierde partidos. Su concentración no baja en ningún momento. Hay que salir en carrera a la velocidad justa y moverse luego por la 'música' que el cuerpo te va tarareando...

Miguel Ángel dijo...

Cuando en un mismo deportista se unen un cuerpo privilegiado y una cabeza bien amueblada es cuando salen los cracks. Si además le unimos una ambición sin límites y muchísima fuerza... sale Nadal.