lunes, 13 de abril de 2009

Continuamos en la Brecha

Pasado el tiempo de penitencia y procesiones, para algunos en las carreteras, para otros de largas kilometradas con la mente puesta en el Mapoma es hora de recobrar el pulso al blog.
Y, en este tiempo algunas reflexiones.

Miedo al maratón. Es curioso que desde la consecución del sub 3 horas en Madrid ya no haya vuelto a desafiar sus calles, ni las de ninguna otra ciudad. Sin un motivo aparente me he ido alejando del maratón de asfalto y de su sacrificada preparación de kilómetros y series. Este año tuve un puntito de duda en un momento dado ante la posibilidad de acompañar a unos buenos amigos pero es un reto que ya veo grande. Seguramente más en mi propia mente que en mis piernas, que también.
Dentro de un par de días junto con estos amigos me reencontraré con mi viejo test de los 8x1000 10 días antes de la prueba. No tiene ningún fundamento científico que me oriente sobre la marca a lograr, simplemente era una pequeña forma de respaldar el trabajo realizado durante las semanas previas. El comienzo de la fase psicológica de motivación, convencimiento y seguridad.
Porque, para este modesto maratoniano 7 miles a un ritmo de 3'53'' aprox. + un último a tope que rondaba los 3'30'' era la confirmación física y mental de que el trabajo estaba hecho.

¿Posible Duatlhon 2010?. No puedo decir nada definitivo, pero el disfrute de estos meses pasados con la bici me han hecho darle vueltas en la mente a la posibilidad de rescatar del trastero la vieja peugeot Aubisque, los botines de gore y regresar a las pedaladas por las carreteras. Camtimpalo o cualquier otro duathlon podría ser una posibilidad.
Aparte de la abundancia del tráfico rodado me preocupa ir en pelotón. Me pregunto si sería capaz de rodar a una velocidad elevada rodeado de otros ciclistas que aparecen por cualquier lado sobrepasándote. He sido ciclista individual, como mucho de salidas en grupos de 3, 4 y siempre he ido temeroso de tocar al de delante en una frenada por ejemplo. Sería mi mayor preocupación.

Cabeza Lijar, inicio de temporada. Como desde hace un par de años esta subida clásica desde el alto del León ha sido la primera toma de contacto con la montaña. Y como siempre en su estreno las condiciones climáticas fueron adversas, con frio, ventisca y nieve en la mayor parte del recorrido. Parte también de su aliciente. Un pequeño accidente motivado por ir mirando demasiado bajo por el viento y la visera de la propia gorra dejó un recuerdo en modo de coscorrón en mi cabeza. Por lo demás delicioso alcanzar el refugio de la Salamanca y sentir crujir la nieve polvo en la pista del collado de la Mina.

El debate de las kilometradas. Leo en el foro que suelo frecuentar un viejo debate en el sentido de si son aconsejables y necesarios los entrenamientos de numerosos kilómetros y horas como preparación al maratón. Soy de la opinión de que independientemente del nivel del atleta sobrepasar el límite de las 2 horas, 2 horas 15' es un castigo excesivo para el cuerpo.
En función del nivel y del ritmo de cada cual, para unos ese tiempo supondrán 25 o 20 km, suficientes para mí. En mi modesta opinión el trabajo específico lo dan los kms semanales, el rtimo de los mismos y una proporción adecuada de entrenemientos de calidad (series). Un par de tiradas largas de ese par de horas 5 y 3 semanas antes del maratón deberían dejarnos el día de la salida en condiciones de afrontar el reto.
Porque, además yo mantengo la opinión, acertada o no de que siempre hay que dejar un margen para lo desconocido, para lo nuevo... ese punto en el que nos encontramos en un km no habitual, en una calle que reencontramos.
Me sucede también con el MAM. Hay gente que se dedica a recorrer los meses previos cada uno de sus tramos, una o varias veces. Yo salvo aquellos que sean los habituales de entrenamiento, prefiero reencontrarmelos el día de la carrera, en una especie de celebración que hace de ese un día especial no sólo por ir con un dorsal o ir más deprisa.

Ah, y aunque algunos días pasados y próximos no lo parezca, es primavera.

3 comentarios:

Mildolores dijo...

Los miles, ese entrenamiento que tan bien nos conoce. El que nos da una idea más cercana a nuestro verdadero estado de forma.

El duatlón, que quieres que te diga. Ya sabes donde localizarme para lo que necesites.

La kilometrada. Te remito a mis palabras escritas en el foro. Hablo de la experiencia de Pilar, no la mia. Y te aseguro que una vez que fué adecuando el cuerpo a la distancia, soportó dos tiradas de mas de tres horas sin problemas. De hecho acabó el maratón en las 4h30 previstas, ni un minuto más ni uno menos y por la tarde visitabamos Paris a pie. ¡Increible lo de esta chica!

fernan130 dijo...

Del miedo al maratón podría hablar por propia experiencia. No me termina de parecer una distancia para disfrutar. Lo que es seguro es que me atraería más hacer el MAM que uno por asfalto. Primero habrá que probar con una media por el monte y ya se verá.
Con respecto al duathlon me atrae más el triatlon pero tanto a uno como al otro le veo una pega muy grande: el tiempo para entrenar. Me gusta disfrutar con otras dedicaciones y entrenar tres deportes (y lo digo por experiencia) hace que sacrifiques demasidas cosas.
Cabeza Lijar: una maravilla de día, a pesar del frío y del medio trancazo que he pillado, mejores vistas y una muy buena compañía. Eso sí, tuve la suerte de ir de menos a más porque la primera subida se me atragantó.
Por último, con respecto a las kilometradas no soy partidario de hacer grandes distancias continuas sino espaciándolas lo más posible para que el cuerpo se recupere. Para mí, esto último es tan importante como entrenar.

Miguel Ángel dijo...

Extenso y jugoso el post que te has marcado, espero no olvidar nada... comienzas con el "miedo" al maratón, no me lo puedo creer, falta de motivación si, por eso no quiero bajar yo de tres horas, jejeje, pero no creo que un tío que hace maratones "en las nubes" tenga miedo a un poco de asfalto... ¿duathlon?,,, ¿triathlon? ,,, supongo que será también uno de mis futuros retos... lo de "ironman" suena muy bien,,, personalmente lo descarto de momento porque me da mucho miedo la bicicleta, tal vez algún día encuentre carreteras sin coches para poder practicar, (y tal vez también aprenda a nadar)... pero es algo que veo lejano en este momento. Y de lo de Cabeza Lijar ni hablamos, me da envidia hasta la brecha que te has hecho... como dije el otro día, ¡qué ganas tengo de terminar el Mapoma para tirarme al monte!