domingo, 27 de noviembre de 2016

Serena melancolía.

Hoy, después de un buen puñado de días (prefiero no llevar la cuenta) he decidido volver a trotar. 
No hay nada peor que la lesión para quienes estamos acostumbrados a corretear por los caminos con sol, lluvia, frio o viento. Cada día es un paisaje distindo dentro del mismo paisaje. Porque nada es igual aunque parezca lo mismo cuando dejamos atrás nuestros pasos.
Así que, como digo, cansado de los días de gimnasio y spinning que tocan ahora no he podido resistir la tentación de recobrar las sensaciones de correr. Apenas unos metros más de 6 km. Apenas unos pocos minutos más de treinta.
Que voy a deciros que nos sepáis de lo que se siente cuando uno está lesionado.
Cuantos días en los momentos que estoy de pie sobre los pedales simulando una subida no acuden a mi mente viejos recuerdos de monte. Especialmente de mi querida G2H. 
Así desde una serena melancolía, desde una tranquila tristeza acuden a mi mente estampas de aquella noche, de aquellas horas. Aquellas en la que sólo acudí a restañar mis heridas. Firme y convencido. Concentrado en alcanzar lo que tanto deseaba. 
Y es en esos momentos que piensas que serán irrepetibles. Esos en los que sientes que no volverás a vivir algo parecido. Con la conciencia de asumir lo que venga. Con el aprendizaje adquirido del ultrafondista de adaptarse a las circunstancias. Especialmente las adversas. Pero, también con el espíritu inquebrantable de no caer en la resignación, de probar siempre y rebelarse ante lo que no queremos.

4 comentarios:

fernan130 dijo...

Duro Prisi con el puño cerrado y esperando tu momento. Así toca estar, a la espera porque nunca, jamás, cejamos. Tenemos experiencia suficiente para saber que esto es un túnel al final del cual está esa luz amiga y reparadora. Búscala y no aflojes hasta la meta por muy lejana que te parezca ahora.

Prisillas dijo...

Muchas gracias compi. No sabes cómo añoro esos km reflexivos contigo. Apretaré los dientes. #nomevoyarendir.

Xavier Gutiérrez Muñoz dijo...

Paciencia, Prisi! Pronto volverás a devorar esos montes!

Gonzalo (gonchu) dijo...

Animo Prisi, ya sabes que el camino del deportista no siempre es como deseamos, espero que tengas una pronta recuperación y vuelvas a disfrutar de buenas sensaciones muy pronto. ¡¡Un fuerte abrazo!!