miércoles, 16 de octubre de 2013

GTR50 a mi viejo estilo.

Este pasado sábado tomé parte en la Guadarrama Trail Race en su versión de 50 km que finalmente fueron 61.
En cuanto a la carrera en sí, en su vertiente organizativa y dada la polémica de las últimas semanas con cambios de recorrido, kilometraje e incluso de reglamento, merece al menos mi opinión en unas líneas.
Personalmente supuso una decepción dadas las expectativas que me había creado: Circuito formado por varias pruebas a nivel nacional, un recorrido atractivo, una web sugerente... se esperaba más. Con todos los líos mencionados al final, escasa participación en las pruebas más largas, y unos medios muy limitados para sacar la prueba adelante.
Los avituallamientos limitados: agua, gatorade, alguno con red bull, geles de fruta, plátanos y en Navacerrada caldo y pasta para los de la carrera de 90. Con la señalización yo no tuve problemas, pero es cierto que hubo varios momentos de duda y sobre todo algunos cruces donde costaba encontrar la cinta y sobre todo, ningún voluntario en estos lugares. Sólo las fuerzas del orden en los cruces de carretera. Tampoco hubo ningún control más allá del paso por las alfombras que leen el chip. Hasta la Barranca pude ver picas señalizando clavadas en el suelo, desde allí sólo cintas en ramas y demás. Me llamó la atención no encontrar a nadie controlando en el tramo del puerto a navacerrada, hubiera sido muy fácil evitar citores y bajar por la tubería por ejemplo. De igual modo que el tramo de cerro piñonero, cabeza lijar, collado de la mina que si alguno se pone lo hace por la pista en lugar de por las cimas... Menos mal que cada uno íbamos a lo nuestro y que competimos contra nosotros mismos de tal forma que un engaño es un fraude personal. En resumen, un aprobado general llegando al bien si somos generosos y sobre todo agradecidos de que la meteo fuera benigna.
En cuanto a mi carrera la verdad es que terminé contento. Tal y como esperaba terminé justo de fuerzas pero administré las que tenía para llegar a meta que en cualquier ultra es la máxima.
El día amaneció fresco y cuando a las 7:15 dejé el coche para buscar a mi compañero Alberto que estaba tomando un café en Cercedilla el termómetro marcaba 4º. Cuando llego a la churrería me encuentro la sorpresa de que Mikel, Chorry y Dioni también están allí con su dorsal dispuestos a correr cuando yo pensaba que solamente nos animarían.
A las 8 de la mañana tomamos la salida poco más de 100 participantes (140 creo que dijo el speaker) y camino del polideportivo de Cercedilla contemplamos a nuestro purasangre "Lluvio" colocarse entre los 10 primeros lugares. Al principio cierro nuestro grupo pero poco a poco en cuanto dejamos el asfalto y pisamos el campo voy ganando alguna posición.
Y ya desde ese momento me quedé solo, haciendo mi carrera, sin mirar atrás. Creo que estaba tan mentalizado de que fuera así, convencido como estaba de que sólo seríamos Alberto y yo, que mi cabeza no se planteó otra opción.
Y disfruté. Disfruté como un enano de la soledad. Es lo que más me ha gustado de esta prueba que dado el poco número de participantes muchos tramos fueron en solitario, lo más con otro corredor en la distancia por delante o por detrás. La subida por el Navalmedio fue una delicia, fresca, contemplanto el vaho salir de mi boca y el vapor de mi camiseta. Lo hice prácticamente corriendo y en menos de una hora estaba en el puerto. Desde ahí la subida por la pista del telesilla hacia la virgen de las nieves y después hacia la Bola del Mundo. Yo y mis pensamientos. La pierna bien, las fuerzas intactas. El único pero dolor intestinal.
Una vez que alcanzo la cima de la prueba, comienzo el descenso. Sin ir todavía suelto he mejorado una vez que me voy olvidando de la lesión aunque aún me acompaña la inseguridad. Cuando llego al collado ya voy muy molesto de la tripa así que en cuanto bajo un tramo y puedo echarme a un lado me detengo para aliviar la molestia.
Me reintegro al recorrido con algunas posiciones perdidas, pero sorprendentemente veo que a pesar de no bajar rápido son tantos lo puestos que pierdo como los que recupero. Así poco a poco alcanzo el tramo que me lleva a la fuente de la campanilla y a la pista de la barranca. El que más disfruté. Durante este tramo me encontraba realmente bien. Animado, iba susurrándome a mi mismo "vamos Joséma, "jaide jaide!!". Por momento tenía la sensación de que iba a ser una gran día. Alcancé el Hotel de la Barranca, rellené el botellín del agua y a correr.
Y corrí a buen ritmo. Controlando no pasar las 150 pulsaciones por minuto que era el tope que me había fijado. Pero corrí porque este tramo también me debía una de aquel GTP donde las ampollas no me lo permitieron por más que mis piernas querían. Sobre las 11:40 llegué al avituallamiento de Navacerrada.
Toca beber agua, tomar un gel, comer algo, beber y de nuevo en marcha. Arrancamos 3-4 corredores juntos, cruzamos la carretera y afrontamos una cuesta que hace un par de semanas recorrimos con los tractores. La subo toda trotando, sin cebarme pero sin andar y me encamino al tramo desconocido que nos llevará a los Molinos. Este tramo fue muy divertido con algún tramo pistero y otros de senda estrecha entre jaras y matorral bajo que resulto muy interesante de cara a futuros entrenos. Cuando me quiero dar cuenta aparece ante mi un cartel de la "Fan Zone de los Locos del Cerro" no puedo evitar gritar ¡Aupa Locos!. 
Y ya sabemos como son estas cosas, de repente la piernas pesan un poco más, el ritmo algo más plomizo pero mi ánimo sigue intacto. Llego al avituallamiento pirata de los Locos donde Angel y Quique me animan y me ponen al tanto de como van los demás y donde Gonchu se apunta para acompañarme un rato y hacerme unas fotos.
Este tramo fue el más feo, varias urbanizaciones, cruces de carretera y llegada al avituallamiento de los Molinos. Hasta allí había corrido continuamente salvo la subida a bola y algún tramo complicado de bajada. Desde allí tocaba la otra carrera, la ultrera de toda la vida, la del caminar-correr.
Pasamos unas fincas donde están cazando, nos metemos una una pista árida que sube, baja y vuelve a subir ya seriamente para cruzar la vía del tren y buscar la peña del Arcipreste. Cada vez me apetece menos echar a trotar aún en tramos sombreados y más llanos, hay que llegar a los Leones y  prefiero guardar para el tramo final.
Asciendo a buen ritmo, bien acompañado y cruzamos la N6 para llegar al avituallamiento. Aquí me encuentro con Ricky, Ana, Alex y Chema que ha decidido dejarlo, además de algunas locas que están animando.
Arranco y al poco adelanto a Alex y compañía y aprovecho para recordar tantas y tantas subidas por este tramo con mi querido Angelymabel. Así se sucede Cerro Piñonero, Cabeza Lijar, Collado de la Mina y La Salamanca. Ahora toca un tramo de descenso que aprovechamos para trotar donde el terreno lo permite ya que es muy irregular. Seguimos alcanzando algún corredor del la versión de 30 y comienzo a pisar el tramo que desconozco y que me llevará a la Naranjera y Abantos. En el tramo de ascenso a la Naranjera es donde peor lo paso, en algún momento con el calor de la hora, el desgaste y la pendiente me entran tentaciones de parar a tomar un poco de resuello, pero persisto en mi zancada pese a esos momento de debilidad que me noto.
La subida a Abantos la hago mucho mejor, de nuevo cogiendo ritmo caminando y trotando cada vez que puedo aunque sean unos cuantos metros. Quiero tener fuerzas para bajar ya que se puede hacer muy largo y por la lesión y los km acumulados es lo que más me preocupa. Por fin el panel y la antena de la cima y comenzamos el descenso, al principio algo torpe pero poco a poco voy ganando agilidad y ritmo. Es inevitable algún traspiés y algún susto por el cansancio a estas alturas. Cada Z que abordo lo hago con las ganas de acercarme a la meta. Por fin cruzamos un tramo de carretera, luego otro y cuando parece que nunca llega por fin el casco urbano. Pero unos metros antes uno de los mejores momentos del día. El encuentro con Carlos que está en el GTR30, quedan dos kilómetros y medio a meta y vamos a poder hacerlos juntos después de los meses que llevamos "entrenando juntos". 
Antes de entrar en la lonja aparece el gran Rafita, que nos abre camino junto a Gonchu y ya en la última recta los gritos de ánimos de nuestros familiares y amigos, giro a la izquierda y ¡¡ya está!!. Reto conseguido.
Como podéis ver mi carrera se dividió en dos. Hasta los Molinos donde fui suelto y dentro de mi estilo de siempre. Desde los Molinos a meta donde fui al ritmo que obliga estas pruebas. Lo importante, que la mentalidad fue positiva en ambos tramos.
Finalmente, mención especial y mi sincero agradecimiento a ese escudero leal que se ha aficionado a prestarme sus ánimos y su apoyo en las últimas ocasiones. Gracias.

Foto de salida cortesía de Mayayo y Cabeza Lijar: Gonchu

7 comentarios:

fernan130 dijo...

Pues poco a poco vas consiguiendo mejorar las sensaciones que es lo importante después de lo mal que lo has pasado. Si recuerdas el final del MAM la mejoría es notoria. Hay que quedarse con eso y mirar hacia delante.
Habrá que buscarse nuevos retos.
Enhorabuena y a por el siguiente.

Halfon Hernandez dijo...

Poco a poco vas recuperando confianza en tu pierna y volviendo a disfrutar.

Coincido contigo en que uno de los puntos positivos que ha tenido este ultra es la poca concurrencia y la soledad de algunos tramos.



Halfon Hernandez dijo...

Por cierto Prisi, te he nominado con un galardón blogger el Premio Liebster.

En mi blog tienes la nominación y las instrucciones.

Prisillas dijo...

Pues si Fernán, poco a poco espero recuperarme completamente para poder plantearme retos más exigentes. Sin salud es imposible por mucho que pongamos de corazón y entusiasmo.
Espero que así sea y alguno de ellos lo podamos compartir.

Prisillas dijo...

Halfon esa sensación de subir por el navalmedio o bajar por las campanillas en soledad a primera hora de día, desde luego fue lo más disfrutón.
Por cierto, gracias por el galardón aunque mis méritos sean excasos jeje.

Héctor García dijo...

Mi más sincera enhorabuena por tu carreron Maestro. No se que más decirte que ers todo un ejemplo a seguir. La verdad es que estos ultimos dias que nos has ido contando tus entrenos y en la ultima salida a SDH , te vi muy fuerte, muy confiado, solido como una roca.

Buen trabajo campeón

Gonzalo (gonchu) dijo...

Prisi,

Cuánto me alegro haber podido compartir parte del recorrido contigo, ésa foto de Cabeza Líjar es eterna.
Te merecías ésta meta y creo que lo hiciste muy bien sabiendo dosificar en los momentos adecuados y apretar incluso un poco al final. ¡¡¡Enhorabuena de nuevo!!!