viernes, 29 de abril de 2011

Motivación.

Hoy era uno de esos días en que lo más normal es quedarse viendo llover tras el cristal. Durante todo el día el cielo se ha ido cargando de nubes plomizas y pesadas, cargadas de vapor de agua y electricidad, así ha ido aguantando hasta que definitivamente a eso de las 19:00 ha comenzado a descargar con furia, como descargan las tormentas, como enormes regaderas suspendidas sobre nosotros. A todo esto añadamos la salida programada para mañana sábado que debería rondar los 40 km. Bien podría haberme quedado reservando fuerzas.
Pero ocurre que la motivación pesa, y mucho, y en esa tesitura he decidido que tenía ganas de correr, que tenía que probar al menos y desafiar la climatología. Todo ello imaginando los caminos encharcados, mis piernas salpicadas de barro y porqué no confesarlo, recordando las imágenes de Kilian en el video de la entrada anterior.
Hoy no tengo imágenes, ni fotos, sólo mis sensaciones...
La lluvia ha aflojado un poco, bajo al portal mientras me ajusto el fore con mi pantalones cortos y la camiseta de manga corta también 10º de temperatura son suficientes.
De momento la lluvia no arrecia, el GPS carga satélites y me pongo en marcha. Salgo rápido, con ganas. La música del video de Kilian se me repite continuamente. 200 mts, llego al camino de tierra que abandona mi urbanización y primeros charcos importantes, saltos y salpicaduras. Tengo claro que no me esforzaré en exceso por mantenerme seco, hoy no. Imagino lo que me espera. Me encuentro rápido, con ganas, las pulsaciones suben. Cruzo la carretera de entrada al pueblo y poco después pica el primer km 4'27''. Más lento de lo que imaginaba por sensaciones, pero no me importa.
Primer desnivel interesante en Valdencinas, aprieto en la subida, respiro hondo y me esfuerzo en la bajada, sigo con buenas sensaciones, la lluvia cae pero no termino de empapar, dudo si tirar hacia el cerro para disfrutar de sus torrentes pero, aunque soy consciente de que no encontraré a nadie cumplo mi palabra de dar al menos una vuelta a la dehesa por si alguien ha leido mi intención de salir. Km en 4'19''.
Diversos regueros cruzan la dehesa en cuanto hay el más mínimo peralte, el puente no está desbordado pero la zona de las gasolineras y la piscina  presentan charcos aunque no demasiado profundos. Alcanzo la esquina de los bomberos. Km en 4'11''.
La lluvia comienza a arreciar, algo que preveía viendo el cielo en la zona de la Sierra de Hoyo. Presto atención al cruzar la zona de las pistas por si descubro a algún amigo de corto o de largo. Nada. Comienzo la subida hacia Villalba pueblo, cansina y pesada tantas veces. Sigo motivadísimo y desde la glorieta hasta el final por el camino de tierra decido apretar y veo que logro mantener hasta arriba. Disfruto sintiendo el jadeo de mi respiración, "como en el video de Kilian" me digo y, como él en el video me tomo 10'' de respiro a la altura de la parada de autobús. Km 4'19''. Genial con la subida por medio.
Ahora ya llevo la ropa totalmente pegada al cuerpo, empapado aprieto en esta zona de falso llano y percibo las gotas resbalar por la visera de mi gorra, por mi rostro. Estoy feliz. Estoy disfrutando aunque sea un loco chalado a los ojos de los conductores que me cruzan por la carretera paralela. Comienzo la bajada por el Cementerio de Villalba y aprovecho. Km 4'02''.
Con la camiseta totalmente empapada y pegada comienzo a sentir como desciende mi temperatura corporal, no quiero costiparme y a esta intensidad tampoco puedo alargar mi entreno demasiado porque un bajón elevaría la sensación de frio. En esta zona comienzan los grandes charcos del carril de paseo que tiene nuestra dehesa, grandes y profundos, no me molesto en bordearlos. Y, con esta sensación de chiquillo decido que en vez de tomar el camino de regreso directamente, me apetece afrontar la subida al punto limpio por donde en esta época de lluvia baja un verdadero arroyo. Bonita forma de reinterpretar a Kilian en otra de las tomas del video. Km en 4'12''.
Cruzar la carretera me lleva unos segundos, pues hay tráfico y la visibilidad no es buena. Cojo el camino de grava que ahora esta siendo utilizado por los camiones que estan trabajando en la contrucción del futuro Hospital de Villalba y atemperando lo justo el ritmo en previsión de lo que me espera, llego hasta el giro a izquierdas que da inicio a la subida. Una completa balsa de agua que recoje la que por la pendiente discurre con fuerza. Estos primeros metros los atravieso con cautela, caminando en vez de correr ya que el agua me llega hasta el inicio de los gemelos, incluso algo más en algún punto. No tener noción de donde pisas exactamente me hace ser prudente, pero sigo disfrutando cada metro. ¡Esto es auténtico!. Dejo atrás esta zona de 15 mts aproximadamente y con la pendiente retomo la carrera, por barro, y torrentera. Los pies los tengo repletos de tierra que el agua arrastraba y que se ha depositado en mis zapatillas. Km en 4'50'', para ser buena parte en subida y en estas condiciones no esta mal me digo.
Pequeño tramo de asfalto con el punto limpio a mi derecha y ¡caña!. No puedo relajarme. Pequeña bajada trialera repleta de piedra suelta, tierra y agua que a cada pisada es una caja de sorpresas. Divertidísima. Me encuentro a tope y cruzando balsas de agua que trae la pendiente atravieso la M601 para afrontar los últimos km de camino a casa. Varias ramas vencidas por el peso del agua acumulada se interponen a mi paso y me arrojan toda su carga cuando las aparto bruscamente con la mano. Lejos de importunarme, lo saboreo como la sal en la comisura de los labios. A estas alturas yo también soy agua. Km en 4'12''.
Giro a derechas para coger el camino hacia mi urbanización, el cuerpo me pide algo de calma pero el alma me pide continuar la diversión, aprovecho las pequeñas bajadas y arremeto contra los dos tramos de pendiente que me quedan, sin tregua. Km en 4'29''.
A la entrada de Alpedrete cojo el camino que desemboca en mi urbanización, en mi casa. Ya pienso en la ducha caliente, en la ropa seca, pero aprovecho cada uno de estos metros para trotar con alegría acelerando ante una excesiva relajación, saboreando cada uno de los últimos charcos, cada arena anegada que cede improvisadamente ante la presión de mis pies. 720 mts en 4'28''.
Sólo ha sido un entreno, ni el más largo, ni el más rápido. Pero ha sido un entreno que he disfrutado y con este post sólo quiero certificar que la MOTIVACIÓN es importante para afrontar aquello que deseamos. Especialemente cuando las condiciones no son favorables. Pero es que en estas condiciones no tan favorables en duraciones cortas se disfruta mucho más de correr por la naturaleza.

3 comentarios:

Mikel dijo...

¡Cómo está el Prisi! Me parece que mañana te vas a ir solo, no creo poder seguir esos ritmos. Me alegra muchísimo leer esta entrada. ¡Envidia!

ElHermanoDAlex dijo...

Esta vez sí que sí. Este es el año. Prisi ha vuelto 100%. Miedo me da.

fernan130 dijo...

Ahí te he visto prisi. Ya sabes que a mí no me da miedo; eso sí, mucha envidia sana...