martes, 8 de marzo de 2011

Pasó la Tragamillas... ¿y ahora qué?.

Un año más he tenido la fortuna de disfrutar de esta querida carrera que es la Media Maratón de Collado Villalba "La Tragamillas". La carrera de casa porque está organizada por el Club Castillo de Villalba, del que formo parte.
El asfalto es exigente y te obliga a trabajar ritmo, ritmo y ritmo. Así que estas semanas previas he visto como poco a poco la velocidad media de mis km iban paulatinamente bajando.
El objetivo a priori era el de acompañar, al menos durante un tramo a mi amigo Fernando con intención de que alcanzara en meta la 1h 28'. Pero una desafortunada lesión de última hora en la rodilla nos dejó sin su animosa presencia y sin objetivo claro.
Así que tenía dos posibilidades, tomármela con calma o probar mis límites. Nos juntamos un grupito de amigos con ese "haber que pasa" y al cabo de unos metros enseguida el objetivo de uno de ellos se convirtió en el mio. Claro que, porque no vislumbré al bueno de Mikel tirar para delante que igual me hubiera tirado tras su estela.
El caso es que pude disfrutar de una carrera a un ritmo controlado que no me hizo sufrir demasiado y que sirvió para que mi acompañante consiguiera su objetivo. 
Grijalvo por Grijalvo y otra bonita mañana de Doble A.
Queda quizá la conciencia asumida desde hace tiempo de un espíritu demasiado gregario en estas cosas de la carrera. Ese espíritu "egoista" de competidor que se marchó y no vuelve.
Y desde este domingo, un par de días de descanso y la ausencia de motivación.
Por delante mi cita anual con el Maratón Alpino y el compromiso con mis buenos amigos para el Gran Trail de Peñalara.
Todo ello con una manifiesta y alarmante ausencia de entusiasmo. Simplemente como cuestión de inercia.
Esta siendo este un dificil año, comenzó mal y parece haberse encasquillado. En algunos momentos es como si notara cernirse sobre mi y los mios algún mal presagio... esta continuidad de malas noticias, de desencantos, este desgaste de la esperanza, poco a poco nos hace mella, también en mi y, cada vez cuesta más mirar al futuro con ilusión cuando todo lo que nos rodea rezuma incertidumbre.
Es difícil sustraerse a ello y termina ocupando poco a poco nuestra mente y nuestro corazón. Nos hace más cobardes y menos intrépidos. Más resignados y menos audaces.
Así que, en estas estamos. Triste al comprobar que ni siquiera mi reducto "deportivo", el de mis escapadas por la naturaleza, el de mis sensaciones de libertad evitando ramas o saltando charcos escapa a la erosión de la realidad. Cuando siempre encontré la motivación para dar la siguiente zancada hacia delante, ahora me cuesta mantenerme en marcha.
Y con estos mimbres, es dificil dar el siguiente paso, especialmente si nos tiene que llevar lejos.
Foto cortesía de Manuel.

5 comentarios:

fernan130 dijo...

Josema me da un poco de lástima ver a un incombustible debatiéndose en un océano de incertidumbre. No te obsesiones. Necesitamos 'parones' en nuestra actividad en los que reponer fuerzas para volver a la carga. No somos máquinas y el cuerpo no es algo perfecto. Estoy seguro de que si ahora por las circunstancias tuvieras un largo paréntesis en la actividad deportiva, no tardarías mucho en recuperar los ánimos. En cuanto a las sombras, aunque te parezca mentira a veces depende de nuestra propia actitud. Muchas veces nos rodeamos de lo que buscamos. No adelantes acontecimientos. Deja que estos vengan y ya se verá.
Joer, Josema, 'Levántate y anda...? o en este caso '..corre...'

Mildolores dijo...

Te lo digo en serio. ¿Has pensado en cambiar de aires?
Y no me vale eso de: Yo es que en el agua...
La bici no te pilla de nuevas, que lo sé, así que todo es ponerse.
Aunque solo sea para reafirmar el gran atleta que llevas dentro y que parece que está en crisis.
Abrazos.

Mikel dijo...

Sabes que te sin entenderte te entiendo, en los últimos años ha habido un cambio importante en tu manera de entender este deporte, supongo que por comodidad o inercia, poco a poco has ido dejando de la lado esa "soledad del corredor de fondo" para meterte de lleno en la doble A.
Eso, que por un lado es maravillosamente positivo, esclaviza parte de ese instinto salvaje que tal vez ahora necesitas que aflore para recuperar sensaciones perdidas, sensaciones que te llevarán a recuperar el control de tus pensamientos y por tanto, mejorarán tu estado de ánimo.
Necesitas un Cerro, un Cerro no muy largo, un Cerro duro, unas zapatillas, un reloj... y soledad, subir con fuerza el cortafuegos, tirarte sin pensar por la cuesta del depósito, sufrir cada paso de la Cuesta Gris gritando al llegar arriba... no mirar atrás, no esperar a nadie, el Cerro y tú...
Y luego nos lo cuentas.
Un abrazo campeón.

ElHermanoDAlex dijo...

Mikel lo ha dicho todo. No se puede decir más claro. Sé egoísta, un poquito y regálanos un nuevo Prisi lleno de ilusión, pues se te echa de menos.

Prisillas dijo...

Gracias amigos por estar ahí, siempre pendientes de mi.
Está claro que las rachas van y vienen.
No se trata de un desánimo deportivo, sino general.
Eso sí, en otras épocas un día malo lo salvava con un buen entreno y, un día con falta de fuerzas lo salvava con un buen ánimo. Ahora se complementan mucho menos.
Pero no pasa nada, simplemente pasa.
Y por cierto Mildo el agua fuera de la bañera.... ufff jajajaja.