jueves, 1 de octubre de 2009

La Corazonada


Y es ciertamente dificil, pero ¿quien nos impide soñar?.
Más allá de vanalidades demagógicas y de politiqueos yo creo que es cierto el deseo de miles de personas por disfrutar de unos Juegos Olímpicos en la cuidad de Madrid, mi cuidad, donde nací.
Ciertamente sería algo grande lograrlo y, para mi, vivirlo.
Aún recuerdo emocionado el inicio de las emisiones en TVE con motivo de los Juegos de Barcelona92, el encendido del Pebetero, los mágicos momentos vividos con la Selección femenina de hockey hierba, con Kiko marcando aquel gol a Polonia, con Fermín Cacho o Peñalber dando la gloriosa vuelta a la pista del Estadio Olímpico..., el fin de fiesta con los Manolos sufriendo al pensar que aquel escenario se venía abajo cuando comenzaron a subir los atletas.... fue mágico y queremos vivirlo de nuevo de primera mano.
Pero el espíritu olímpico no debe quedar en simples fotos de podium. Ese más alto, más lejos, mas fuerte debe ser motor que empuje nuestras vidas para no rendirnos nunca, para levantarnos siempre y continuar nuestro camino.
Empezando si caemos mañana en primera, segunda o tercera ronda.
El deseo de tantos miles de personas ya no tiene freno y el clamor, el deseo de vivir la fiesta del deporte algún día, sino mañana, nos llevará a encender la antorcha en nuestra ciudad, porque la llama ya está prendida.

1 comentario:

Mikel dijo...

A estas horas no hay mucho ya que comentar... ¡tendremos que ir a Río! En el fondo lo entiendo, entre Esperanza Aguirre y una pedazo de mulata no hay que esforzarse mucho para elegir...